mar 9a. Ord. año impar antes
Cuaresma (Id=192)
Estuve privado de la vista
Lectura del libro de Tobías
2, 9-14
Aquella noche, después de lavarme, salí al
patio de mi casa y me quedé dormido junto a la pared, con la cara descubierta,
pues hacía calor. Yo no sabía que arriba, en la pared, había unos pájaros. Su estiércol
caliente me cayó en los ojos y se me formaron unas manchas blancas.
Consulté a los médicos para que me curaran, pero mientras más ungüentos me
aplicaban, las manchas se extendían más sobre mis ojos, hasta que me quedé
completamente ciego. Estuve privado de la vista durante cuatro años y todos mis
hermanos estaban afligidos. Ajicar se hizo cargo de
mí durante dos años, hasta que se fue a Elimaida.
Entonces mi esposa Ana se puso a hacer sobre pedido tejidos de lana, que luego
entregaba a sus dueños y ellos le pagaban. Un día, el siete del mes doce, al
terminar ella un trabajo, lo entregó a los dueños, quienes, además de darle su
paga íntegra, le regalaron un cabrito.
Al llegar a mi casa el cabrito, comenzó a balar, y yo, al oírlo, llamé a Ana y
le pregunté:
"¿De dónde ha salido ese cabrito? ¿No será robado? Devuélveselo a sus
dueños, porque nosotros no podemos comer nada robado".
Entonces ella me respondió:
"Es un regalo que me hicieron, además de mi paga".
Pero yo no le creí y le dije que lo devolviera a sus dueños y me enojé con ella
por ese motivo. Entonces ella me replicó:
"¿De qué te han servido tus limosnas? ¿De qué te han servido tus buenas
obras? ¡Dímelo tú, que todo lo sabes!"
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del Salmo 111
El justo vive confiado en el Señor.
Paratum cor
iusti, sperans in Dómino
Dichosos los que temen al Señor y aman
de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a
los hijos de los buenos.
El justo vive confiado en el Señor.
Paratum cor
iusti, sperans in Dómino
No temerán malas noticias, puesto que en
el Señor viven confiados. Firme está y sin temor su corazón, pues vencidos
verán a sus contrarios.
El justo vive confiado en el Señor.
Paratum cor
iusti, sperans in Dómino
Al pobre dan limosna, obran siempre
conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria.
El justo vive confiado en el Señor.
Paratum cor
iusti, sperans in Dómino
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Que el padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que
nos da su llamamiento.
Pater Dómini nostri Iesu Christi
illuminet óculos cordis nostri, ut sciamus quae
sit spes vocationeis nostrae
Aleluya.
Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
12, 13-17
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron
a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta
capciosa. Se acercaron, pues, a él y le dijeron:
"Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la
gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda
verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagar tributo al César? ¿Se lo
damos o no se lo damos?"
Jesús, notando su hipocresía, les dijo:
"¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la
vea".
Se la trajeron y él les preguntó:
"¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?"
Le contestaron:
"Del César".
Entonces les respondió Jesús:
"Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".
Y los dejó admirados.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.